Sí se puede ser una mujer ocupada y fitness.

Sí se puede ser una mujer ocupada y fitness.

Solemos poner como excusa el trabajo y nuestras ocupaciones cuando de llevar una vida saludable se trata. Pero una no está peleada con la otra, se pueden ambas.

Se acercaba el verano y conforme pasaban los días comenzaba a sentirse más el calor. Si de por sí la ciudad siempre parece caótica, me da la sensación de que cuando las temperaturas son altas simplemente nos terminamos por desquiciar, como si ese sofoco nos recordara alguna clase de infierno.

Así que no sé ustedes, pero yo en cuanto empiezo a sentir esos bochornos inmediatamente se me antoja la playa, desenchufarme unos días de todo y todos, mientras me tiro a tomar el sol con una margarita en la mano.

Este año estaba sufriendo tanto esos días de canícula que no la pensé dos veces y decidí pedir unas vacaciones en verano. Mis jefes no tuvieron inconveniente e inmediatamente comencé a buscar en internet mi destino.

Encontré una estupenda oferta de viaje redondo a Cancún para dos personas, me convenció tanto que no dudé en llamar a mi amiga Ana para decirle que se fuera conmigo, ¡todavía mejor compartir el viaje!.

Mi amiga no titubeó un instante y me dijo que sí. Comenzamos los preparativos y compramos todo lo necesario para estar en la playa. Fue así que llegamos al momento de comprar bikinis, me di cuenta de que el sedentarismo en la oficina y las mal pasadas me habían traído unos kilitos de más.

Por su parte, quedé sorprendida con la figura de Ana. Yo sabía muy bien que ella también es una mujer muy ocupada, ya que por las mañanas trabaja en un bufete de abogados y por la tarde imparte cátedra en la universidad.

Tenía que saber qué rayos estaba haciendo para mantenerse así, entonces sin deberla ni temerla le pregunté cómo le hacía para estar tan en forma pese a que es alguien que tiene ocupaciones durante todo el día.

Me comenzó a contar que hace un tiempo tuvo algunos problemas con su peso, todo derivado del estrés y el trajín diario. Le recomendaron ir con un nutriólogo y ella así decidió hacerlo, fue de esa forma donde supo que son dos los principales factores que influyen para mantener un cuerpo fit: un plan alimentario adecuado y sumar actividad física a nuestra vida.

Ya sé que parece aforismo sacado de comercial del gobierno, pero lo cierto es que ¿a cuántas personas conocen, que buscan bajar de peso con remedios rápidos y mágicos que ven en los infomerciales?

Mi amiga me comentó que lo mejor es hablar de una educación nutricional que genere cambios alimentarios saludables que perduren en el tiempo, en lugar de las tan famosas dietas que en la mayoría de las veces lo único que hacen es descompensar tu organismo.

Especialistas en nutrición, señalan que lo ideal es aumentar el consumo de alimentos frescos como las frutas y verduras, acompañadas de proteínas magras como carne y pollo. De igual forma, mi amiga me contó que ella ahora consume más pescado y preparaciones con clara de huevos como omelettes de verduras.

Continuó diciendo que múltiples estudios en nutrición y hábitos alimenticios señalan que hacer una buena selección de cereales integrales, legumbres, avena y frutas es tan trascendente como evitar el consumo de harinas refinadas o blancas como los panes, las galletitas, masas de pizza, tartas, pastas rellenas y prefritos.

Otros elementos que debemos ver disminuidos en nuestras comidas son la manteca y la crema, así como el alcohol y las bebidas azucaradas.

Ana me dijo que uno de los errores que más cometemos y afecta muchísimo a nuestro peso, es que muy seguido dejamos pasar más de 4 horas sin comer, lo que ocasiona que a la próxima comida llegues muerta de hambre y tu cuerpo te pida dulces y harinas en lugar de alimentos saludables. Por ende, es recomendable ingerir snacks entre comidas, grasas buenas como lo pueden ser las almendras.

Por último, es de vital importancia tener actividad física. Yo entiendo que a veces llegas tan cansada del trabajo que lo único que quieres es tirarte en la cama a ver una serie o leer un libro, pero encuentra alguna actividad que disfrutes y realízala tres o cuatro veces por semana.

Puedes elegir entre andar en bicicleta o spinning, running, pilates, natación, pesas, aeróbic, step, cardiobox, elíptica, aquafitness. En general, cualquier actividad deportiva nos hará bien.

En realidad no hay excusa, se puede ser una mujer ocupada y fitness al mismo tiempo, todo está en tener la disciplina para cambiar hábitos que arrastramos de mucho tiempo atrás. Quizá en un principio no sea fácil, pero estoy segura que todo esto no solo ayuda a que luzcas bien, sino que te hace sentir bien y eso hace que todavía valga más la pena.