¿Cómo hacer que tu hijo sea malcriado?

¿Cómo hacer que tu hijo sea malcriado?

Desde que tus bebés nacen es el mejor momento para que empieces a ponerles límites y no hablamos de regañarlos, porque aún no tienen el nivel cognitivo para razonar lo que le quieres transmitirles, pero los puedes ir poniendo mediante rutinas para hacerles comprensible la educación que les quieras dar.

Algunos expertos aseguran que es hasta pasados los 8 meses de nacidos que empiezan a entender lo que significa un “no”, pero muchos otros dicen que hasta después de los 3 años es cuando comienza la carrera porque aprendan a seguir normas o reglas.

Te decimos 7 conductas que como madre puede que tengas y que lejos de consentirlos, amarlos y educarlos, lograrás que sean malcriados:

1) Que te ganen los remordimientos. Si trabajas todo el día “disfruta” a tus hijos y evita confrontaciones con ellos, lo que se resume a que nunca los regañes ni pongas límites, tus remordimientos por no tener el suficiente tiempo para estar con ellos deben ser más fuertes que el tratar de educarlos.

2) Ni tu misma acates tus normas. Fija reglas o da instrucciones que impongas en una primera instancia, pero cuando veas que no fueron bien recibidas por tus hijos cámbialas o retrocede y, además, tú misma no las sigas, da el mal ejemplo para que aprenda que no hay ley que deba respetar.

3) Resuélveles todo y no les pongas obligaciones. Al sentir que los niños no logran llevar a cabo una tarea y muestran signos de frustración, en lugar de volverle a explicarles cómo lo deben hacer o impulsarlos a que lo intenten una vez más, hazle las cosas tú misma; ante este escenario de que evadan que se sientan tristes por no lograr sus objetivos, subestímalos más y no le pongas obligaciones en casa que vayan de acuerdo a su edad.

4) Dales todo a manos llenas. Ante las carencias que de niña tuviste, llénalos de todas las cosas que te hubiera gustado tener o que todos los niños quieren, no dejes que sepan ganarse las cosas, valorarlas, ni que encuentren su estado de satisfacción, que siempre quieran más e inclusive que se vuelvan egoístas, siendo incapaces de prestar sus cosas a alguien más.

5) Piensa que tus hijos son perfectos. No veas sus defectos y festéjales hasta el más terrible de sus comportamientos justificándolos porque: “es un bebé”, “es chistoso”, “no tiene nada de malo”, “tiene que explorar”, etc. para que sean incapaces de saludar, dar las gracias, pedir por favor, crean que todo se lo merecen, que todos deben servirles, que sean “respondones” cuestionando todo con la única finalidad de no obedecer y llévalos a que desconozcan lo que es el respeto por alguien o algo.

6) Acostúmbralos a la recompensa. Siempre ofréceles dinero, dulces, cosas, acciones o compañía con la finalidad de que realicen actividades que muchas veces son sus deberes, para que nunca hagan nada por responsabilidad o humanidad.

7) No los dejes ni a sol ni a sombra. Estate todo el tiempo jugando con ellos, inclusive sólo viendo cómo juegan porque si no llorarán o se “sentirán solo”; conviértelos en unos codependientes de mamá.

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