Celos, entre la inseguridad de los celosos y la realidad de los infieles

Celos, entre la inseguridad de los celosos y la realidad de los infieles

Científicos han discutido acerca del tema de los celos, en general mencionan que hasta cierta medida ayudan a mantener el interés constante en tu pareja, si son moderados, pero si pasan de ese límite pueden rayar en la enfermedad, la celotipia, y ahí ya es un problema que puede causar incluso persecuciones, problemas psicológicos o la muerte (del objeto de afecto).

Sé que todo esto parece exagerado, pero vamos a colocarlo en un escenario posible de la vida cotidiana (la siguiente es una historia de la vida real), ¿qué harías si te pasara a ti?

Una vez estaba platicando con una amiga muy cercana a mí y recordamos la vez que ya se iba a casar. Ella vivía en Puerto Vallarta con su novio, quien es doctor. A él le ofrecieron una plaza en Los Cabos, así que después de discutirlo como pareja, decidieron que él la aceptaría, ella lo alcanzaría un mes después, tiempo que le permitiría terminar de entregar el puesto de su trabajo.

A una semana de irse, cuando ya había renunciado a su trabajo, mi amiga recibe una llamada de una compañera de la infancia, de la escuela, que ahora también vive en los Cabos; se conocían desde niñas y siempre habían llevado buena relación, sobre todo entre familias.

Esta chica muy sutilmente le preguntó si ya se había ido a los Cabos con su novio, para ya verse, platicar y ponerse al día.

Mi amiga se sorprendió por esa pregunta y le llegó un mal presentimiento, pero decidió calmarse.

— No me he ido, ¿por qué piensas eso? ¡Ya te hubiera llamado para vernos!

La chica se quedó callada unos segundos y le dijo que había visto a su novio con ella o quizá se confundió.

–¿Dónde? — preguntó mi amiga.

Ella los había visto en la calle de la que sería su casa. Mi amiga se alarmó. Como ya estaba libre decidió cambiar su fecha de partida e ir a los Cabos. Cuando llegó a su casa y entró a la recámara vio a su novio con otra chica.

¿Los celos son un síntoma que te alerta o “son ideas”?

Mi amiga nunca fue celosa, por eso le empezó a llamar la atención que por primera vez se sintiera incómoda al estar lejos de él. Es en este punto en que nos preguntamos ¿los celos tienen que ver con una amenaza real o imaginaria?

Psicólogos con los que he platicado a lo largo de mi vida coinciden que celar es una emoción que puede ser útil para despertar y mantener el interés de la pareja, mientras sean moderados, ayudan a que la pasión siga encendida, hasta cierto punto.

Pero si van más allá estos celos, toman tu vida, no puedes pensar en otra cosa más que en cualquier momento te van a dejar, se convierten en una celotipia que destruye tanto a quienes lo sienten como a la pareja celada, ya no es sano emocionalmente y tienes que trabajar en dar una solución.

Los celos y pensamientos incesantes de que te van a engañar, son causados por la inseguridad y baja estima de la persona que lo siente. Por ejemplo, cuando piensas: “la persona con quien estoy es demasiado buena, hermosa, inteligente para mí y yo soy incapaz de proveerle eso que necesita, pero se queda conmigo porque no se ha dado cuenta quien soy realmente”.

Esto lleva a las personas a un segundo pensamiento: “en algún momento va a llegar alguien mejor que yo y se va a ir con esa persona”. Y entonces todo el tiempo vives con la zozobra y el temor de que suceda.

Por otro lado, hay teorías que hablan acerca de que una pareja forma un vínculo más allá de lo visible, esto puede ser por las neuronas espejo, mismas que se encargan de generar un tipo de sincronía o contagio de actitudes y emociones, es por esto que te vas mimetizando con tu pareja con los años.

Esto es bueno, pero también hace que percibas alguna variación en tu pareja, algo que no es normal en ella, como en el caso de mi amiga, que te previene y te da el presentimiento de que algo no empieza a ir bien.

Por otro lado, a pesar de que los seres humanos cambiamos a diario, si hay esencias que se mantienen y que la pareja percibe por mínimo que sea. En algunos casos como el de mi amiga, si te dice que debes platicar con ella para saber qué pasa.

Así que, aunque los celos sean causados por inseguridad de las huellas personales que traemos de la infancia (de rechazo o abandono), hay parejas que, con su forma de ser, actitudes y valores detonan nuestros celos, ya sea consciente o inconscientemente.

En Plaza de la Mujer sabemos que en algún momento hemos sentido celos, nos han celado, hemos sido afectados por una infidelidad, o nunca nos ha pasado nada hasta ahora (y que así siga), pero quizá no estemos totalmente libres de que suceda, así que te damos la siguiente información y consejos para reponerte o centrarte y que puedas actuar hacia lo mejor:

  1. Recuerda que nadie nos pertenece, toda persona que nos acompañe ya sea por un tiempo o por toda la vida, está con nosotros por decisión, por voluntad y con libertad. No es un objeto de posesión ni pertenencia, tomando en cuenta esto, incluso las relaciones fluyen mejor.
  2. Del punto anterior deriva que no podemos controlar nada, mucho menos a las personas, así llamemos y mandemos mensajes todo el tiempo, no tenemos el poder para evitar o provocar una circunstancia, además eso no demuestra amor, por el contrario, podemos hacer que la pareja se sienta asfixiada, que se canse y quiera salir corriendo.
  3. Responsabilízate de tus emociones, si un pensamiento obsesivo te ataca diciendo que tu pareja en cualquier momento te puede engañar, primero respira, no es recomendable que le mandes mensajes ni lo ataques con preguntas o culpas, mejor lleva al extremo ese pensamiento en tu cabeza, al final el pensamiento irá menguando.
  4. Trabaja en tu seguridad y autoestima. Conócete y sana aquellos problemas que tengas muy en el inconsciente, eso te ayudará incluso a ser mejor en otros aspectos, no sólo en el de pareja.
  5. Ten confianza. Significa que crees en ti y tu inteligencia para: sentir, intuir y darte cuenta si algo está mal; y a su vez actuar de manera sabia, no con venganza o tratando de dar al otro una lección, sino de llegar a acuerdos y sanar aspectos que estén mermando la relación.
  6. Por el bien de ambos, mantener la comunicación permite que a pesar de las diferencias y de los problemas que se tengan dentro de la pareja, se podrán compartir, asimilar y corregir. Además, te da la ganancia de saber lo que pasa, cuando enfrentas el problema, sin atacar al otro, puedes notar si el otro se defiende o tiene reacciones que ocultan algo.

Si los celos ya llegan a un nivel de celotipia, tuya o de tu pareja, consulten un especialista. Existen historias con finales trágicos, donde también deriva el maltrato, no hay límites y se dan hechos inimaginables. En Plaza de la Mujer te invitamos a conocer algunos de ellos en el libro “No mueras por mi”.